Acoso interracial

Hice este blog con el propósito de escribir en él mis aventuras de antaño, pero pues el día de hoy decidí no ir tan atrás en el pasado, y contarles algo que sucedió hace como 2 o 3 meses.

Todo comenzó una tarde nublada, después de una discusión con mi chica... aunque la verdad, yo solita hice mi drama, pues ella ni idea tenía de por qué me había enojado. Total, qué después de dejarla toda confundida en el taxi que la llevaría hasta su casa y que a mi me dejó en el metro, pasé casi todo el camino pensando en lo malvada que había sido conmigo, y eso me provocaba querer llorar, por lo cual traía los ojos rojos y cara de haber estado en un velorio.

Al llegar a la estación dónde debía bajarme, hice lo que debía hacer (osea, bajarme), y ahí iba yo, toda patética en la escalera eléctrica, cuándo escuché un "hola". Voltée, y era un chico de raza negra. Lo saludé de vuelta, y me dijo que me veía muy triste, después me preguntó la razón.

Mamba: Discutí con una amiga...

No pude continuar, se me hizo un nudo en la garganta. Él me dijo que salieramos del metro, para poder platicar bien, pues había mucho ruído. Yo en ese momento sentí que de verdad necesitaba hablar con alguien, así que accedí.

Una vez afuera, nos quedamos en los escalones de la entrada a la estación. Ahora me preguntó que qué había pasado, que si nos habíamos peleado por algún chico, que si era mi mejor amiga, etc. Al contestarle a todo que no, se me quedó viendo fijamente, y entonces dijo:

Negro: ¿Es tu novia?

Por alguna razón me sentí en suficiente confianza, y asentí con la cabeza. Gran error. En ese momento suspiró, se puso todo nervioso, y entonces comenzó a hacer más preguntas.

Negro: Ah, ¡ok! ¿Y cómo es su relación?

Mamba: Pues si es seria, ya llevamos 3 años...

Negro: No, yo pregunto ¿usan aparatitos de esos con pila?

Mamba: ¿QUÉ? No, osea, es que...

Negro Jarioso: Ah, pero entonces, ¿nadamás te gustan las mujeres?

Mamba: Eh, no...

Negro Jarioso: ¿Y cómo te gustan los hombres?

Mamba: Bueno, es que la verdad yo no pienso ahorita en eso, pues sólo la quiero a ella...

Negro Jarioso: ¿Pero si has tenido relaciones con un hombre?

Ya sabía yo por dónde iba, así que mentí de nuevo, y le dije que sí.

Negro Jarioso: ¿Y de qué tamaño te gustan?

¡Puta! En ese momento me reí, pues ya iba a empezar a presumir de que como buen negro, la tenía enorme.

Mamba: No es el tamaño, eso no me preocupa... pero, ¿sabes? Hablar contigo me hizo pensar en muchas cosas, creo que voy a regresar a buscar a mi chica para hablar bien con ella...

Hasta ahora me doy cuenta de que cada que mencionaba que tengo novia, se ponía más caliente.

Negro Jarioso: Yo todavía te veo muy triste, mejor vamos a mi casa, vivo a dos cuadras sobre la avenida - entonces me tomó de la mano - ven...

Ya no sabía yo ni qué chingados hacer, ese negro quería darme violín.

Le dije que no, que de verdad quería ir a hablar con ella (y cómo ya dije, cada que la mencionaba , él escuchaba un "cógeme"). Para no hacerles el cuento más largo, me decía que me invitaba un café, y luego que nos fueramos a sentar a no sé dónde, y pues mi respuesta seguía siendo la misma, hasta que me dijo:

Negro Jarioso, aún más jarioso: A ver, súbete aquí un escalón nada más...

Y ahí voy yo bien obediente. No recuerdo que fue lo que le dije, pero de todas formas ni me estaba escuchando, pues se le iban los ojos viéndome y se relamía sus enormes labios. Fue entonces cuando le dije que ahora si me iba, y entonces respondió:

Negro: Está bien, pero ¿te puedo pedir un favor?

Mamba: ¿Qué?

Negro: ¿Me regalas un beso?

No se lo dí, of course, pero al final para despedirse me abrazó, y pues nadamás vi como se aproximaba a mi cara para regalarme él uno a mi, pero lo aparte y le dije algo así como "no, gracias, ahorita no estoy de humor para eso".

Cuando regresé a casa de mi chica, le conté lo sucedido, y me dijo:

Niña ojiverde: Ay, amor, ¿y no sería un ángel que te mandó Dios para reconciliarnos?

Mamba: Lo dudo mucho, un ángel nunca andaría preguntando si usamos dildos, ya lo sabría.

Entonces la abracé, y fue el abrazo más lindo que he sentido.

¡Aaaw!.


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3 comentarios:

N. dijo... / 23 de septiembre de 2009, 21:24  

Wow. ¡Qué tipo tan acosador! Pero bueno, un lindo final.

Saludos.

Dr. Dulcamara dijo... / 24 de septiembre de 2009, 21:00  

Sí que fue una situación extraña. (pero leerla fue muy divertido je)

Recién descubro tu blog pero seguro volveré


Saludos

M A M B A dijo... / 25 de septiembre de 2009, 13:44  

N.: ¡Sí! Igual y si me hubiera hablado bonito... no, de todas formas no hubiera pasado nada. ¡Y el abrazo si fue muy lindo! *-*

Dr. Dulcamara: También fue un poco incómoda... nadamás poquito.

Pues apenas es nuevo el blog, y yo creo que lo voy a andar actualizando cada tercer día :P.

Muchas gracias a los dos por pasarme a leer :).